
La ciencia abierta no sólo es investigar, sino también se compartir, debatir y transformar. Y esta nueva forma de entender la ciencia exige que manejemos conceptos como acceso abierto, datos de investigación, repositorios, licencias abiertas o gestión de datos. Estos conceptos se conectan entre sí y tienen implicaciones en nuestra forma de hacer investigación, la docencia o la acción social. ¿Por dónde empezar? ¿Qué diferencia hay entre publicar en acceso abierto y compartir datos? ¿Cómo se puede abrir la investigación sin comprometer la ética ni la confidencialidad?
En este espacio ofrecemos definiciones sobre fundamentos, principios y herramientas de la ciencia abierta para acompañar a las personas en el proceso de integrar prácticas de ciencia abierta.

Ciencia Abierta
La ciencia abierta es una nueva forma de entender cómo se produce y comparte el conocimiento. No se limita a publicar resultados, sino que busca que todo el proceso de investigación (desde la recolección de datos hasta la difusión) sea accesible, transparente y colaborativo.
Su propósito es que los resultados científicos puedan ser revisados, reutilizados y aplicados por otras personas, dentro y fuera del ámbito académico, sin costo alguno.
La idea central es sencilla: el conocimiento tiene más valor cuando se comparte. Por eso, la ciencia abierta promueve que los resultados estén disponibles para todas las personas, (respetando siempre la ética, la confidencialidad y los derechos de autor). En palabras simples, se trata de “abrir” la ciencia sin poner en riesgo su calidad, ni su integridad.
Ejemplo: Durante la pandemia de COVID-19, plataformas de datos genómicos abiertos permitieron que investigadores de diferentes países detectaran rápidamente nuevas variantes del virus. Esta apertura aceleró los avances de otras investigaciones y permitió que los datos de investigación fuera usados por equipo de deferentes disciplinas.
Avanzar hacia la ciencia abierta significa fortalecer las prácticas de colaboración, garantizar la transparencia en la investigación y aumentar el impacto social de los resultados científicos.

Conocimiento científico abierto
El conocimiento científico abierto se basa en la idea de que la investigación cumple una función social cuando puede ser accedida, utilizada y reutilizada libremente. Esto abarca publicaciones, conjuntos de datos, software, materiales educativos y cualquier otro resultado del proceso de la actividad académica.
A diferencia de los modelos tradicionales, no basta con la posibilidad de leer publicaciones académicas. Se trata de permitir que otras personas usen los resultados para generar nuevo conocimiento, y fomentar así el trabajo colectivo y la innovación.
Al abrir el conocimiento, se reduce la duplicación de esfuerzos, se optimiza el uso de recursos públicos y se acelera el progreso científico. Las personas investigadoras pueden hacer sus propias estrategias para decidir cómo se comparten sus resultados de investigación.
Compartir los datos de forma abierta y responsable, implica anonimizar la información, aplicar las licencias adecuadas e incluir solo lo que puede compartirse. Siempre se busca proteger la privacidad y la seguridad de quienes participaron en el estudio.
Las prácticas de ciencia abierta implican también un cambio cultural. Se debe pasar de una lógica de competencia individual, a una de colaboración, transparencia y responsabilidad social.

Acceso abierto
El acceso abierto es una forma de hacer públicos y compartir los resultados de investigación. Consiste en dar a la publicación (o a alguna versión del documento) acceso libre, gratuito y sin restricciones de acceso.
Su propósito es que cualquier persona, en cualquier lugar, pueda consultar, leer, descargar o utilizar el conocimiento científico sin tener que pagar, ni depender de suscripciones institucionales.
Este modelo busca democratizar el acceso al conocimiento, permitiendo que los resultados financiados con fondos públicos estén disponibles para la sociedad. Al eliminar las barreras económicas, el acceso abierto fomenta un conocimiento más equitativo, colaborativo y visible a nivel global.
Recientemente, se ha extendido la idea que de que es necesario pagar para publicar en acceso abierto. Esta idea es solamente una estrategia comercial de las editoriales. La realidad es que existen diversas formas de publicar en acceso abierto. Una de ellas es la vía verde, que consiste en depositar los artículos o materiales académicos en repositorios institucionales como Kérwá.
Las personas autoras pueden depositar la versión final de los artículos, así como la versión preprint o posprint. Y los usuarios pueden descargar libremente las versiones que no tengan restricción, o solicitar la versión final a a los autores por medio de un formulario en línea.
También existen revistas de acceso abierto sin cargos (vía diamante) y otras que cubren los costos editoriales mediante instituciones o consorcios.
Adoptar el acceso abierto beneficia tanto a quien investiga como a la comunidad, ya que aumenta la visibilidad, las citaciones y el impacto social del trabajo académico. En la Universidad de Costa Rica, promover esta práctica es una manera concreta de fortalecer la ciencia abierta y el compromiso con el conocimiento al servicio del bien común.

Repositorio Institucional
Los repositorios institucionales son plataformas digitales que reúnen, preservan y difunden la producción académica de una universidad.
En la UCR, el Repositorio Kérwá permite que las personas investigadoras y docentes depositen sus artículos, tesis, informes y materiales académicos para que estén disponibles. Lo que puede estar en acceso abierto, se puede descargar libremente. Y lo que tiene restricciones de la editorial, tiene la opción de solicitar copia al autor.
Publicar en un repositorio no solo garantiza la visibilidad y permanencia de los trabajos, sino que también los protege mediante registros de autoría y metadatos estandarizados. Estos sistemas permiten que los productos de investigación se encuentren en buscadores académicos, lo que aumenta su impacto y fortalece el prestigio institucional.
En resumen, los repositorios son herramientas esenciales para que el conocimiento producido en la universidad esté al servicio de toda la sociedad.

Licencias abiertas
Las licencias abiertas son herramientas legales que permiten a las personas autoras eliminar barreras legales y técnicas para compartir su trabajo. Las licencias permiten establecer cómo otras personas pueden usar, adaptar o distribuir las obras.
En lugar de restringir el acceso, las licencias abiertas facilitan la circulación del conocimiento y promueven que siempre se reconozca la autoría original.
Una de las opciones más utilizadas son las licencias Creative Commons (CC). Son 6 opciones de licencia que combinan distintas condiciones según las preferencias de las personas autoras. Todas las licencias CC permiten la libre distribución de las obras y exigen el reconocimiento de la autoría. Por ejemplo, una licencia CC-BY permite que cualquiera reutilice el material siempre que cite a la persona autora; mientras que una CC-BY-NC-ND sólo permite la libre distribución.
Las licencias abiertas son muy fáciles de usar. Solamente debes indicar cuál licencia quieres aplicarle a una obra. No es necesario registrar o reportar las obras que usan una licencia abierta.
En la práctica, aplicar una licencia abierta permite que más personas puedan aprovechar, adaptar y compartir el conocimiento, fortaleciendo la transparencia, la ética y la cooperación dentro de la comunidad académica y más allá de ella

Datos de investigación abiertos
Toda investigación genera algún tipo de dato. Cuando esos datos de organizan correctamente y se ponen a disposición del público, se les llama datos abiertos.
Estos datos sirven para verificar detalles de la investigación, para analizarlos de nuevas formas o reutilizarlos en otras investigaciones. Se pueden compartir tanto resultados de experimentos, bases de datos, observaciones y registros de campo, como datos cualitativos y no estructurados.
Abrir los datos tiene varios beneficios. Por ejemplo, permite que otras personas comprueben los resultados, impulsa nuevas investigaciones a partir de información existente y favorece la cooperación entre personas e instituciones.
¿Todos los datos se pueden abrir?
No, no todos los datos deben hacerse públicos. Algunos deben mantenerse protegidos por razones éticas, legales, confidenciales o estratégicas.
La clave está en aplicar una apertura responsable, compartir lo que se puede y proteger lo que se debe. Cuando los datos se comparten siguiendo buenas prácticas, se facilita una ciencia más reproducible, transparente y confiable.

Gestión de datos de investigación
La gestión de datos de investigación se refiere al proceso de planificar, organizar, documentar y preservar los datos que se generan durante una investigación. Una buena gestión garantiza que los datos sean fáciles de encontrar, comprender y reutilizar en el futuro. Esto es tan relevante para el propio equipo de investigación que generó los datos, como para posibles usuarios futuros.
Una buena gestión de datos de investigación requiere crear un Plan de Gestión de Datos (PGD). Esta herramienta registra los formatos y normas para el almacenamiento, las medidas de seguridad y las decisiones sobre qué información puede hacerse pública. Una buena gestión permite cumplir con principios éticos, mejorar la calidad del trabajo científico y académico, y facilitar que otras personas puedan construir sobre los mismos resultados.
Las decisiones y detalles registrados en un PGD ayudan a identificar necesidades del proyecto y oportunidades de registro de propiedad intelectual. Por eso, se recomienda hacer el plan a conciencia y asesorarse con los equipos de gestión de innovación de la institución.
En la práctica, gestionar datos no es una tarea extra, es una parte esencial para hacer ciencia abierta con responsabilidad y eficiencia. En el siguiente enlace, podrá encontrar la plantilla de PGD recomendada por la Vicerrectoría de investigación y un curso rápido para aprender a utilizarla.

Colaboración científica
La colaboración científica es el trabajo conjunto entre personas, grupos o instituciones para resolver problemas comunes y compartir conocimiento.
En la ciencia abierta, la colaboración se da a diferentes niveles. No solo participan investigadores, sino también comunidades, organizaciones civiles y ciudadanos interesados.
Este tipo de trabajo en red enriquece la investigación, promueve la diversidad de enfoques y acelera los descubrimientos, especialmente cuando se combinan distintas disciplinas o contextos. Además, contribuye a que el conocimiento circule más allá del ámbito académico y tenga un impacto real en la sociedad.
La colaboración científica, no es solo una estrategia de trabajo, es un valor central de la ciencia abierta.

Beneficio colectivo
El principio del beneficio colectivo establece que la ciencia abierta debe servir al bien común. El conocimiento no debe quedarse en las bibliotecas o las revistas especializadas, sino circular para mejorar la vida de las personas, apoyar políticas públicas, fortalecer la educación y promover la sostenibilidad y es bienestar social.
La apertura del conocimiento crea oportunidades de participación, impulsa la innovación social y reconoce el valor de los saberes locales y comunitarios. Así, la ciencia deja de ser un esfuerzo aislado y se convierte en un proceso compartido que busca el desarrollo de todas y todos. En este sentido, la UCR promueve una visión de la ciencia abierta orientada al servicio público y al beneficio de la sociedad costarricense.

Evaluación por pares abierta
La evaluación abierta por pares es una forma más transparente y colaborativa de revisar la calidad del conocimiento científico.
En este modelo, las revisiones y los comentarios son visibles y trazables, lo que permite que tanto autores como revisores participen de un proceso más constructivo. Esta práctica fomenta la responsabilidad, la honestidad académica y la mejora continua, ya que los aportes pueden ser discutidos abiertamente y servir de aprendizaje para la comunidad. Además, reduce los sesgos del sistema tradicional de revisión cerrada, dando espacio a una evaluación más equitativa y participativa.
En el marco de la ciencia abierta, la evaluación por pares transparente contribuye a fortalecer la confianza pública en la investigación y la calidad de la producción científica.
Fuentes
Breitzke, C., & Maga, M. (2020). FAQ and common misconceptions regarding Open Science. Fraunhofer IFAM.
Finley, K. (2020).Data Sharing and Open Source Software Help Combat Covid-19. Wired. https://www.wired.com/story/data-sharing-open-source-software-combat-covid-19/
Li, Y. (s.f..). Common misconceptions about Open Access. ACS Guide to Scholarly Communications.
Nicholson, A. (2022). Open Research Myths | Facts vs Fiction. Gates Open Research Blog.
Open Access and Scholarly Communications: Busting OA Myths.(s.f.). BioMed Central.
Open Access and Scholarly Publishing @ UNO – Myths Debunked. (s.f.). LibGuides, University of Nebraska Omaha.
UNESCO. (2021). Recomendación sobre la ciencia abierta. Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000379949
UNESCO. (2023). Open Science Toolkit. Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. https://www.unesco.org/en/open-science/toolkit
Créditos:
Naomi Víquez Mora – Universidad de Costa Rica







