Verdades y mitos sobre la Ciencia Abierta


Como parte del quehacer académico en la Universidad de Costa Rica, la ciencia no solo se investiga: también se comparte, se discute y se transforma. En ese proceso, cada vez escuchamos con más frecuencia términos como acceso abierto, datos de investigación, repositorios, licencias abiertas o gestión de datos.

Sin embargo, no siempre es claro cómo se conectan entre sí estos conceptos, ni qué implican en la práctica diaria de la investigación, la docencia o la acción social. ¿Por dónde empezar? ¿Qué significa, en concreto, depositar un artículo en Kérwá? ¿Qué diferencia hay entre publicar en acceso abierto y compartir datos? ¿Cómo se puede abrir la investigación sin comprometer la ética ni la confidencialidad?

En esta sección, “Aprendiendo más de la ciencia abierta”, encontrará explicaciones ampliadas sobre los fundamentos, principios y herramientas de la ciencia abierta, pensadas desde la realidad de la UCR. Cada concepto se presenta con un lenguaje claro y ejemplos prácticos, para acompañar a las personas docentes e investigadoras en el proceso de integrar estas prácticas de manera gradual y consciente.


¿Sabía que… la ciencia abierta va mucho más allá que publicar artículos en acceso abierto?

Abarca todo el proceso de investigación. Incluye el acceso a publicaciones, la gestión responsable de datos, el uso de software abierto, la colaboración entre disciplinas y la participación de la sociedad.  Ciencia abierta, es hacer investigación de forma transparente y equitativa.

La ciencia abierta no se limita a colocar artículos gratuitos en línea. En realidad, abarca todas las etapas del proceso científico, desde la concepción del proyecto y la recolección de datos, hasta la difusión de los resultados y su reutilización.

También implica el uso de herramientas y software abiertos, la colaboración interdisciplinaria y la participación de actores sociales fuera del ámbito académico, como comunidades, instituciones públicas o colectivos ciudadanos.

El objetivo de la ciencia abierta es hacer que el conocimiento sea accesible, transparente y útil para la sociedad, promoviendo una cultura de investigación más ética, colaborativa y equitativa.


¿Sabía que… la transparencia y el acceso a los datos aumentan la calidad de la ciencia?

La revisión abierta y la posibilidad de replicar los resultados fortalecen la confiabilidad del conocimiento científico.

Cuando los datos de una investigación están disponibles, la ciencia se vuelve más confiable y sólida. La apertura de datos permite que otras personas investigadoras verifiquen, repliquen o amplíen los resultados, lo que mejora la calidad de la evidencia científica.

Este proceso fomenta la rendición de cuentas, la revisión por pares más rigurosa y la detección temprana de errores o sesgos.

Compartir datos no significa hacerlo sin control.

La ciencia abierta promueve prácticas responsables, donde los datos se documentan adecuadamente, se acompañan de metadatos y se almacenan en repositorios que aseguran su acceso, conservación y trazabilidad.

La transparencia es, en este sentido, una herramienta para fortalecer la credibilidad y la integridad de la investigación.


¿Sabía que… la ciencia abierta respeta la confidencialidad y la privacidad?

Los datos se comparten solo cuando es seguro hacerlo, protegiendo la privacidad, la confidencialidad y los derechos de las personas involucradas, promoviendo una apertura responsable.

La ciencia abierta también protege la privacidad y la confidencialidad de la información. Aunque promueve la transparencia, la apertura no implica divulgar todo.

Existen datos sensibles (como los que contienen información personal, médica o culturalmente delicada) que deben resguardarse para garantizar el respeto a las personas participantes y cumplir con las normas éticas.

Por eso, la ciencia abierta se basa en la idea de ser “tan abierta como sea posible, tan cerrada como sea necesario”.

Compartir datos de forma responsable implica anonimizar la información, definir licencias adecuadas y aplicar criterios éticos antes de publicar cualquier conjunto de datos.

Así, la apertura y la ética se complementan para proteger tanto el conocimiento como a quienes contribuyen a generarlo.


¿Sabía que… la ciencia abierta no se limita a las ciencias naturales o exactas?

También puede aplicarse a las ciencias sociales, las humanidades, las artes y los saberes tradicionales. Toda investigación puede beneficiarse de la colaboración y la transparencia

A menudo se asocia la ciencia abierta con laboratorios, datos cuantitativos o grandes proyectos tecnológicos, pero en realidad todas las disciplinas pueden beneficiarse de la apertura.

Compartir entrevistas anonimizadas, bases de datos cualitativas, metodologías, materiales educativos o exposiciones digitales son formas válidas de practicar ciencia abierta.

Además, este enfoque reconoce el valor de los saberes locales, indígenas y tradicionales, promoviendo el diálogo entre distintos sistemas de conocimiento.

La apertura en estos contextos contribuye a construir una ciencia más inclusiva, diversa y conectada con la sociedad, en la que cada tipo de conocimiento tiene un espacio y un propósito.


¿Sabía que… usted puede publicar en acceso abierto sin pagar?

Las universidades cuentan con Repositorios Institucionales como el Repositorio Kérwá, donde puede difundir su producción académica de forma gratuita.

Publicar en acceso abierto no siempre implica pagar.

Aunque algunas revistas cobran tarifas por procesamiento de artículos (Article Processing Charges o APC), existen múltiples opciones gratuitas para difundir su trabajo de manera abierta y segura.

El uso de repositorios promueve el acceso libre a la producción académica universitaria por medio de solicitud de copia o depósito de versiones diferentes a la versión final.

Esta vía se conoce como “vía verde” del acceso abierto, y permite que su investigación sea visible, consultada y citada sin que tenga que asumir ningún costo.

También, existen revistas de acceso abierto sin cobro que se financian mediante instituciones o consorcios. Muchas de estas revistas son de excelente calidad y promueven nuevas prácticas de ciencia abierta nivel internacional.


¿Sabía que… la ciencia abierta va más allá de compartir datos de investigación?

Implica también darnos a conocer como personas activas en el sistema disciplinar y académico y adoptar valores de colaboración, educación continua, participación social y responsabilidad en la producción y difusión del conocimiento.

La ciencia abierta representa una forma integral de entender la investigación científica. No se reduce a poner datos de investigación o artículos en línea. 

Implica abrir los métodos, los materiales, los procesos de revisión, la comunicación de resultados y, sobre todo, la posibilidad de participación y colaboración entre distintas personas y sectores.

También involucra prácticas éticas, de educación continua y de comunicación accesible. Por ejemplo, crear materiales educativos abiertos o divulgar resultados en un lenguaje comprensible son acciones coherentes con la filosofía de la ciencia abierta.

En resumen, se trata de construir una cultura académica basada en la transparencia, la cooperación y la responsabilidad social, donde el conocimiento no termina en las publicaciones, sino que se transforma en beneficio colectivo.


¿Sabía que… los principios de la ciencia abierta se adaptan a proyectos grandes o pequeños?

Usted puede aplicarlos haciendo una buena gestión de datos, compartiendo materiales, usando licencias abiertas o colaborando en redes de conocimiento.

No es necesario dirigir un gran proyecto internacional para aplicar prácticas de ciencia abierta. Los principios de apertura pueden implementarse en cualquier escala o disciplina, incluso en proyectos individuales.

Por ejemplo, compartir un instrumento de recolección de datos, publicar los materiales de una clase bajo una licencia abierta o subir un artículo a Kérwá son formas prácticas de contribuir a la ciencia abierta.

Estas acciones fortalecen la colaboración, evitan la duplicación de esfuerzos y mejoran la calidad del conocimiento compartido.

Cada aporte cuenta. Al abrir procesos y resultados, usted ayuda a crear una red académica más interconectada y solidaria.

La ciencia abierta no depende del tamaño del proyecto, sino del compromiso con la transparencia y la cooperación.


¿Sabía que… al compartir su trabajo, usted amplía su visibilidad y redes académicas?

La apertura favorece el intercambio de ideas, las citaciones y el reconocimiento dentro de la comunidad científica.

Al compartir su investigación en espacios abiertos aumenta su visibilidad como persona académica.

Las publicaciones disponibles en acceso abierto suelen tener más lectores, más citaciones y más posibilidades de colaboración. Esto se debe a que el conocimiento disponible sin barreras puede ser consultado por colegas, estudiantes, periodistas o instituciones en todo el mundo.

Al difundir sus resultados en repositorios como Kérwá o en revistas de acceso abierto, su trabajo se integra a una red más amplia de conocimiento. Esta visibilidad también favorece la construcción de comunidades científicas más activas y diversas, donde el intercambio de ideas impulsa nuevas oportunidades de investigación conjunta. En otras palabras, abrir su trabajo no solo beneficia a la sociedad: también fortalece su trayectoria profesional y el impacto de sus aportes académicos.


¿Sabía que… abrir sus datos con reglas claras genera confianza en sus resultados?

Usar metadatos, estándares y licencias adecuadas permite compartir información útil. El orden y el control de calidad son fundamentales para hacer ciencia abierta.

Los datos bien documentados y con licencias adecuadas inspiran mayor confianza en la comunidad científica.

La gestión responsable de datos incluye su correcta organización, descripción y almacenamiento.

Esto permite que otros investigadores puedan entender, verificar y reutilizar la información sin riesgo de malinterpretarla.

Usar metadatos claros, estándares reconocidos y licencias abiertas (como las Creative Commons o específicas para datos científicos) facilita que el conocimiento sea accesible y útil para nuevos estudios.

Cuando los datos se comparten de manera responsable, la investigación se vuelve más transparente, reproducible y confiable.

Abrir sus datos de forma responsable implica anonimizar información, aplicar licencias adecuadas y disponer solo lo que puede compartirse, protegiendo la privacidad y la seguridad de quienes participaron en el estudio.Por ejemplo, en los “Training Materials for Responsible Open Science” de la Unión Europea se presentan múltiples casos de cómo manejar datos sensibles con apertura responsable.

De esta forma, la apertura no solo amplía el alcance del conocimiento, sino que fortalece la integridad científica y la confianza en los resultados obtenidos.

Fuentes 

Breitzke, C., & Maga, M. (2020). FAQ and common misconceptions regarding Open Science. Fraunhofer IFAM.

Finley, K. (2020).Data Sharing and Open Source Software Help Combat Covid-19. Wired. https://www.wired.com/story/data-sharing-open-source-software-combat-covid-19/

Li, Y. (s.f..). Common misconceptions about Open Access. ACS Guide to Scholarly Communications.

Nicholson, A. (2022). Open Research Myths | Facts vs Fiction. Gates Open Research Blog.

Open Access and Scholarly Communications: Busting OA Myths.(s.f.). BioMed Central.

Open Access and Scholarly Publishing @ UNO – Myths Debunked. (s.f.). LibGuides, University of Nebraska Omaha.

UNESCO. (2021). Recomendación sobre la ciencia abierta. Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000379949

UNESCO. (2023). Open Science Toolkit. Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. https://www.unesco.org/en/open-science/toolkit

Créditos:
Naomi Víquez Mora – Universidad de Costa Rica